Pocos cuadros pintó
Leonardo, la mayoría quedaron inconclusos
o fueron retocados por sus discípulos.
Este es absolutamente de su mano.”
Si bien los técnicos
del Louvre detectaron la irregularidad, todavía
no se puede magnificar la gravedad de la situación.
Por tal motivo, los estudios pertinentes serán
llevados a cabo en el Centro de Investigación
y Restauración de los Museos de Francia
para que al finalizarlos se pueda conocer
mejor los materiales constitutivos de la obra
y evaluar el nivel actual de fragilidad de
la pintura, particularmente reactivo a todas
las variaciones climáticas.
Pero ¿quién fue
realmente Mona Lisa? Según algunas
versiones, y sabiendo que Monna es una abreviatura
cariñosa de Madona y Lisa era el apellido
de la familia napolitana de los Gherardini,
Monna Lisa era una mujer de gran belleza.
Se casó con un hombre mucho mayor que
ella, viudo, celoso y gran admirador de la
obra de Leonardo: Francesco de Zanobi del
Giocondo. Este comerciante de sedas florentino
encargó a Da Vinci el retrato de su
mujer, con motivo de la adquisición
de una nueva casa para su familia y del nacimiento
de su hijo. Leonardo tardó casi 4 años
en pintar el retrato, ya que antes elaboró
numerosos bocetos con el único fin
de pasar el máximo tiempo posible con
la dama de la que quedó enamorado.
En cuanto a la sonrisa de la dama, existen
diversidad de planteamientos, el más
probable podría ser que Lisa se había
casado con un hombre de mejor posición
social que la suya. Otras versiones dicen
que para conseguir esa enigmática expresión
de su sonrisa contrató a bufones y
músicos para que amenizaran las horas
de trabajo. Pero nadie ha dado veracidad a
la teoría de que ésta sea la
identidad de la mujer retratada. Hay quien
asegura que ni siquiera hubo una modelo, sino
que Leonardo simplemente pintó a una
mujer ideal o a su madre.
Otras versiones aseguran, tomando en cuenta
la condición homosexual del artista,
que Leonardo retrató a su joven amante
o se retrató a sí mismo cuando
era un adolescente, destacando así
rasgos andróginos superlativos que
han hecho correr ríos de tinta sobre
la famosa pintura.
El cuadro más famoso
del mundo, el más comentado y controversial
de Leonardo, no lleva firma ni fecha, tampoco
ha sido nunca tasado, es probablemente el
objeto más valioso que se haya robado.
Efectivamente, fue hurtado del museo del Louvre,
el 21 de agosto de 1911 y recuperado en Italia
dos años más tarde, pero los
móviles del robo fueron de carácter
“nacionalista” ya que el ladrón
–un pintor italiano- quería devolver
esa obra a su país.
En lo que atañe a la
noticia dada por el Museo del Louvre, el estudio
será realizado por el Centro de Investigaciones
y Restauración de Museos de Francia
y determinará los materiales usados
y el estado de la pintura, que es particularmente
sensible a los cambios de temperatura, y que
se exhibe en una vitrina con aire acondicionado,
donde es visitada por 6 millones de personas
cada año. A pesar de estas condiciones
de conservación, La Mona Lisa ha adquirido
un tono parduzco debido a la acumulación
de polvo y suciedad, así como a los
cambios químicos sufridos por el barniz
que cubre la superficie. Sin embargo, el Louvre
se ha resistido hasta el momento a las presiones
para que el cuadro sea restaurado y recupere
sus colores originales.
La obra más popular
del Louvre recibirá a principios de
2005 una sala propia de 200 metros cuadrados.
Dado que cada día asisten al museo
miles de personas que desean admirar al renombrado
cuadro, todo el proceso se llevará
a cabo de manera tal de que siempre pueda
verse la pintura.